COVARRUBIAS, IMÁGENES DE UN MEXICANO UNIVERSAL EXPOSICIÓN DE MIGUEL COVARRUBIAS EN EL MUSEO DEL ESTANQUILLO
- Carlos Monsiváis inició su colección con dibujos de Miguel Covarrubias.
- El Museo del Estanquillo exhibe la obra de este polifacético artista que desarrolló su labor principalmente como ilustrador de publicaciones de Estados Unidos y México tales como Vanity Fair, Fortune y New Yorker.
- En sus trabajos Covarrubias conjugó diversos saberes que influyeron tanto a las artes plásticas, como la antropología, arqueología, etnología y las artes escénicas nacionales.
- Inauguración: miércoles 25 de septiembre de 2013, 19:00 hrs., terraza del Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis.
Con el fin de ampliar el conocimiento de su acervo, el Museo del Estanquillo presenta la exposición Covarrubias, imágenes de un mexicano universal, que ha sido curada por el reconocido caricaturista Rafael Barajas Durán, “El Fisgón”, quien con frecuencia acompañó a Carlos Monsiváis cuando adquiría la obra del artista también conocido como “El chamaco”.
La muestra se compone de 125 piezas, en su mayoría pertenecientes al acervo del Museo del Estanquillo, apoyadas por magníficas piezas de colecciones particulares y de la Biblioteca de México. Entre las obras hay dibujos a lápiz, a tinta china, acuarelas, litografías, así como primeras ediciones de sus publicaciones más reconocidas, entre ellas las ilustraciones que hiciera para la reedición de El descubrimiento y conquista de México, 1517-1521, de Bernal Díaz del Castillo; Todos los hombres son hermanos de Shui Hu Chuan, la novela épica china del siglo XIV; y del clásico relato de Harriet Beecher Stowe, La cabaña del tío Tom.
Es la primera vez que el Museo del Estanquillo presenta su acervo de Covarrubias, que se compone de más de 100 piezas. La curaduría desglosa de manera analítica las propuestas gráficas de “El chamaco”, que van del retrato satírico o en caricatura que hizo de varios intelectuales y reconocidos personajes de su tiempo en México, así como sus primeros trabajos realizados en Nueva York para la revista Vanity Fair y su primer libro El príncipe de Gales y otros americanos famosos. Igualmente se observarán dibujos esenciales en la trayectoria de Covarrubias, que fueron los que llevó a cabo en Harlem y dieron pie a la que muchos consideran su obra cumbre, Negro Drawings (Dibujos de negros). También se presenta obra de su faceta viajera en recónditos lugares como Bali y China, además de su contribución para el estudio del arte prehispánico de México y de las costumbres del Istmo de Tehuantepec. Por otro lado, se reconoce su quehacer dentro de la escena de la danza en el país, al incluir bocetos de vestuarios que hizo para coreografías que abordaban el legado histórico de México.
La exposición se acompañará de visitas guiadas y un programa de conferencias con especialistas en Miguel Covarrubias como Adriana Williams y Silvia Navarrete.
Miguel Covarrubias Ducland (22 de noviembre de 1904 – 5 de febrero de 1957). Nació y murió en la Ciudad de México. Los libros en los que colaboró Covarrubias o que él mismo escribió, dan cuenta de la amplitud de sus intereses y su habilidad para tratar diversos temas relacionándolos armónicamente. Así, en su obra suelen entrelazarse diversas disciplinas: el dibujo, la etnología, la música, la antropología y la danza, entre otras. De ahí que se le llame “mexicano universal”. La universalidad de este artista tenía como el ejemplo más cercano la carrera de su padre, que fue un respetado ingeniero civil que además de arquitecto e impulsor de la reforma agraria, ejerció cargos administrativos como el de Secretario de Comunicaciones y Director de la Lotería Nacional.
Inició su carrera en México como cartógrafo, delineando mapas, oficio que indudablemente contribuyó a la seguridad que poseía del trazo, característica de sus dibujos posteriores. Su gusto por la renovación personal y las narraciones que sus amigos hacían de Nueva York, lo hicieron emprender el éxodo a esa ciudad en 1923, en donde llegó a ser uno de los más reconocidos caricaturistas de la época.
El apodo de “El chamaco” fue autoría de su amigo el caricaturista, pintor y escultor de figurillas cómicas Luis Hidalgo, porque Miguel era el más joven del grupo de artistas e intelectuales que se reunían en el restaurante Los Monotes, entre los que se encontraban José Juan Tablada, Carlos Mérida, Adolfo Best Maugard, Carlos Chávez, José Clemente Orozco, Diego Rivera y Luis Cardoza y Aragón. El apelativo de “El Chamaco” lo conservó hasta el último día de su vida, por su fresca personalidad y rasgos juveniles.
El carisma de Miguel le abrió muchas puertas. Causó atracción en diversos círculos sociales. Tanto magnates como diplomáticos, editores, artistas de varias disciplinas, antropólogos y principalmente la gente de los lugares que frecuentó y que retrató en sus libros, todos le ofrecieron su amistad. Con la mayoría mantuvo una relación laboral y personal, pues “El chamaco” no parecía hacer distinción entre las horas de recreación y las de trabajo.
La vida y obra de Miguel Covarrubias ha producido fascinación en escritores e investigadores que ha resultado en interesantes estudios, así como grandes exposiciones individuales acompañadas de catálogos de suma relevancia. Con la intención de dar mayor contexto al visitante, la exposición incluye frases tomadas de textos que el propio Monsiváis recomendó en su ensayo “El caricaturista como renacentista” del catálogo Cuatro miradas (Editorial RM, 2004), tales como las entrevistas que Elena Poniatowska realizó en 1957 a personas allegadas al artista a una semana de la muerte de Covarrubias; la biografía escrita por Adriana Williams titulada Covarrubias en la que presenta abundantes testimonios sobre el artista; así como los análisis críticos de Silvia Navarrete.
La inauguración se llevó a cabo el miércoles 25 de septiembre a las 19:00 horas.